La apuesta más importante en la actualidad dentro de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) se centra en avanzar y fortalecer las gestiones que permitan consolidar la entrega de tierras por parte de las entidades del Estado, como un mecanismo efectivo de justicia social y uso productivo de los bienes recuperados.
En este propósito, dos profesionales samarios vienen desempeñando un papel estratégico desde cargos directivos, aportando a la consolidación de una visión institucional orientada a que los activos incautados al crimen organizado se transformen en oportunidades para las comunidades.
Bajo el liderazgo de la directora nacional Amelia Pérez, la entidad ha fortalecido su presencia territorial y avanza en una estrategia que prioriza el uso social de los activos, promoviendo su destinación en proyectos que impacten positivamente a la ciudadanía.
En este contexto, José Luis Beltrán Escobar, Director Territorial Sur de la SAE, ha enfocado su labor en dinamizar los procesos que permiten avanzar en la entrega de tierras, articulando esfuerzos con distintas entidades del Estado y comunidades beneficiarias. Su trabajo ha estado orientado a garantizar que estos bienes lleguen de manera transparente y eficiente a quienes más lo necesitan.
Este ejercicio, que ya muestra avances significativos, se proyecta como una de las principales líneas de acción antes de la culminación del actual Gobierno, consolidándose como una herramienta clave para cerrar brechas históricas en el acceso a la tierra.
Por su parte, Jaime Avendaño Camacho, Director Territorial Caribe, ha orientado su gestión hacia el fortalecimiento de los procesos de recuperación de activos en la región, con énfasis en su destinación social. Su enfoque ha permitido avanzar en iniciativas relacionadas con educación, proyectos productivos y desarrollo comunitario.
Avendaño ha reiterado que el compromiso institucional es claro: garantizar que los bienes recuperados cumplan una función social, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables y fortaleciendo el tejido social en los territorios.
De esta manera, la labor de ambos directivos refleja una apuesta institucional sólida que, además de mostrar resultados, busca consolidar la transformación de bienes provenientes del crimen en instrumentos de desarrollo, equidad y oportunidades para el país.