La crisis de movilidad en la Troncal del Caribe continúa sin solución. A pesar del despliegue de la Policía Nacional y de las reuniones sostenidas entre autoridades locales, departamentales y representantes del Gobierno Nacional, hasta el momento no se ha logrado un acuerdo que permita levantar los bloqueos que mantienen paralizada esta importante vía del norte del Magdalena.
Las autoridades informaron que mantienen presencia permanente y un amplio dispositivo de seguridad en la zona, mientras avanzan las mesas de coordinación con la Alcaldía de Santa Marta, la Gobernación del Magdalena y delegados del Gobierno Nacional, con el objetivo de restablecer la movilidad y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Durante este martes se desarrollaron varios encuentros entre funcionarios públicos y líderes de la protesta, sin que se alcanzaran consensos que permitieran poner fin al paro. La gobernadora del Magdalena, Margarita Cabello, aseguró que las conversaciones continúan y que se siguen escuchando las inquietudes de las comunidades para encontrar una salida concertada a la problemática.
Según se conoció, buena parte de las exigencias planteadas por los habitantes de la zona rural deberán ser atendidas por el Gobierno Nacional, entidad que tendría la competencia para dar respuesta a las principales solicitudes expuestas durante las negociaciones.
Sin embargo, la situación se torna cada vez más compleja. Mientras las autoridades sostienen que los hechos habrían trascendido una simple protesta social, algunos líderes comunitarios aseguran que perdieron el control de las manifestaciones y señalan que presuntos integrantes de grupos armados ilegales serían quienes mantienen bloqueados varios puntos de la Troncal del Caribe.
Entre tanto, el secretario de Gobierno Distrital, Camilo George, continúa adelantando gestiones con los líderes presentes en la zona para facilitar la evacuación de turistas que permanecen en hoteles del corredor vial, así como el traslado hacia Santa Marta del cuerpo sin vida del soldado fallecido durante los recientes enfrentamientos y de un uniformado de la Policía que resultó herido.
Mientras persisten las conversaciones, miles de viajeros, transportadores y habitantes de la región siguen a la expectativa de una solución que permita recuperar la normalidad en uno de los corredores viales más importantes del Caribe colombiano.