El propietario del restaurante Asadero El Tizón Llanero, Mauricio Celis, se pronunció públicamente para defenderse de las acusaciones hechas por una cliente, luego de que en redes sociales circulara una denuncia por un presunto maltrato y la supuesta exigencia de una propina obligatoria.
Según explicó Celis, en su establecimiento no se exige ni se obliga a los clientes a pagar propina, aclarando que en la factura aparece claramente especificado que se trata de un aporte voluntario, el cual usualmente corresponde a mil o dos mil pesos y es destinado exclusivamente para las meseras por el servicio prestado.
El propietario aseguró que el incidente se presentó cuando una cliente, tras consumir por un valor de 110.000 pesos, reaccionó de manera grosera al notar que en la cuenta aparecía un valor adicional de 2.000 pesos, correspondiente a la propina voluntaria. Celis afirmó que le explicó que dicho monto no era obligatorio y que la cliente estaba en todo su derecho de no pagarlo.
Asimismo, indicó que en ningún momento se utilizó un término despectivo ni se profirió la frase “ojalá le caiga mal la sopa” como represalia por no dejar propina, tal como se ha difundido. Señaló que sus palabras fueron sacadas de contexto y que no hubo intención de ofender ni amenazar a la cliente.
Celis también manifestó que la clienta en cuestión ya es conocida en el establecimiento por mantener una actitud grosera y humillante con el personal, pese a lo cual —afirmó— siempre ha sido atendida de buena manera junto a las personas que la acompañan.
Finalmente, el propietario anunció que cuenta con pruebas como la factura y videos del lugar, y reiteró que el restaurante no cobra porcentaje de servicio, insistiendo en que cualquier aporte adicional es completamente voluntario.