Un clima de miedo, zozobra y máxima tensión se apoderó del municipio de Fundación, Magdalena, tras una grave denuncia hecha pública en plena sesión del Concejo Municipal, donde se destapó lo que uno de los cabildantes calificó como “la olla podrida” al interior de la corporación edilicia.
La alerta fue encendida por el concejal Jairo Mercado, quien a través de un vivo que realizaban los medios informativos de Fundación de la sesión de este domingo en la corporación, reveló que recibió un mensaje intimidante en su teléfono celular, en el que se advierte que cuatro concejales —sin mencionar nombres— serían asesinados presuntamente por respaldar proyectos impulsados por la alcaldesa Luz Helena Andrade Campo
Según lo expuesto en la sesión, el mensaje estaría relacionado con un supuesto pacto criminal que habrían suscrito algunos concejales para no apoyar la gestión de la mandataria local y bloquear de manera sistemática todas las iniciativas presentadas ante el Concejo.
Cero acuerdos
La denuncia tomó aún más fuerza al rememorar el caso de la concejal Brenda Salcedo, quien —de acuerdo con lo manifestado— habría firmado inicialmente dicho acuerdo para no respaldar a la alcaldesa, pero posteriormente decidió romperlo y apoyar los proyectos en beneficio del municipio.
Ese giro, según lo denunciado, habría desencadenado el atentado a tiros contra su vivienda, un hecho que conmocionó a Fundación y que hoy cobra un nuevo y escalofriante significado. Lejos de tratarse de un hecho aislado, el ataque sería, según la denuncia, un mensaje intimidatorio directo por no respetar los acuerdos criminales previamente pactados.
Durante la sesión, el concejal Jairo Mercado leyó textualmente el contenido del mensaje amenazante que recibió, el cual deja al descubierto la gravedad del escenario que hoy enfrentan los concejales:
“¿Para qué quieren disfrazar la verdad de lo ocurrido a la traicionera de Brenda Salcedo? Eso fue solo una advertencia para todo aquel que se tuerza del acuerdo pactado de no apoyar a la alcaldesa. La próxima no será advertencia para ninguno. Ese mismo va para esos cuatro concejales que la están apoyando. La orden es clara: cero apoyo a esa vieja y todo aquel que la apoye que asuma las consecuencias y respete los acuerdos.”
Las revelaciones han generado profunda preocupación en la comunidad, que observa con alarma cómo la política local estaría siendo presionada por estructuras criminales, poniendo en riesgo la vida de los funcionarios elegidos democráticamente y atentando directamente contra la institucionalidad.
Hasta el momento, se espera un pronunciamiento urgente de las autoridades, así como medidas de protección para los concejales amenazados, mientras Fundación permanece en vilo ante una situación que trasciende la política y roza el terrorismo urbano.
La pregunta que hoy se hacen muchos en el municipio es clara y contundente:
¿Quién manda realmente en Fundación?