Habitantes del barrio Juan 23, especialmente en los sectores por donde circulan la línea 20 y la línea Norte, denuncian dificultades cada vez mayores para acceder al servicio de agua potable. La situación, según la comunidad, se ha agravado durante los últimos dos meses y afecta sectores comprendidos entre las calles 11A, 11C, 11D y la calle 12.
Los residentes reconocen que Santa Marta atraviesa una temporada de altas temperaturas y dificultades en el abastecimiento de agua, pero aseguran que existe otro problema que estaría empeorando la situación: el presunto cierre irregular de las válvulas que regulan el suministro hacia estos sectores.
Según los habitantes, las válvulas no estarían siendo abiertas con regularidad y, cuando se habilitan, presuntamente algunas personas las manipularían nuevamente, afectando el suministro a las familias. La comunidad pide que se investigue quién estaría detrás de estas acciones y que se garantice una distribución equitativa del servicio.
La falta de agua ha obligado a los residentes a buscar alternativas para abastecerse. Algunas familias aseguran que deben comprar bolsas de agua de cinco litros, adquirir tanques de hasta 1.000 litros transportados en camionetas e incluso utilizar motobombas para intentar recibir el suministro cuando este llega.
La situación representa un golpe adicional para familias que, según denuncian, llevan semanas enfrentando dificultades para acceder de manera regular al agua potable. Los habitantes hacen un llamado a las autoridades y a la empresa prestadora del servicio para que revisen el manejo de las válvulas y determinen si existe alguna irregularidad que esté afectando a la comunidad.
Mientras esperan respuestas, los residentes de Juan 23 continúan buscando alternativas para conseguir agua. La pregunta que queda sobre la mesa es: ¿qué está pasando con las válvulas que deberían garantizar el suministro a estos sectores?