La exaspirante Norma Vera lanzó una denuncia explosiva al asegurar que la inhabilidad por 20 años que hoy pesa en su contra tendría como trasfondo la permanencia de su hermano, Pablo Vera, en la rectoría de la Universidad del Magdalena. Según sus declaraciones, detrás de la sanción existiría un entramado de poder que buscaría silenciarla y apartarla del escenario público mientras él continúa al frente de la institución.
Norma Vera sostuvo que la permanencia prolongada de su hermano en la rectoría de Unimagdalena no es un hecho menor, sino el eje de una estructura que —según afirma— se ha “atornillado” mediante reelecciones sucesivas, consolidando control administrativo y político en la universidad pública. A su juicio, esa concentración de poder habría generado tensiones internas y externas que hoy se traducen en decisiones que la afectan directamente.
La denuncia abre un nuevo capítulo en la ya agitada vida institucional del Magdalena, donde las disputas familiares, políticas y académicas parecen cruzarse peligrosamente. Mientras tanto, el silencio desde la rectoría solo alimenta las suspicacias en torno a un caso que promete escalar en los próximos días y que vuelve a poner bajo la lupa la gobernanza y los límites de permanencia en los cargos públicos universitarios.