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Menor con síndrome de Down salió de casa para encontrarse con un supuesto novio coreano y terminó en Guacamayal

Menor con síndrome de Down salió de casa para encontrarse con un supuesto novio coreano y terminó en Guacamayal

Lo que comenzó como una tarde de angustia en Santa Marta terminó con un reencuentro entre una madre y su hija en la Zona Bananera. Natalia Shopia Villa Pérez, una menor de 15 años, con síndrome de Down y dificultades para expresarse claramente, salió de su vivienda en el barrio Fernando sin que su familia supiera dónde estaba y terminó siendo ubicada en Guacamayal.


 

La preocupación comenzó, cuando su madre, Shirley Pérez, se encontraba trabajando y recibió la noticia de que la menor no estaba en casa. De inmediato regresó al barrio y comenzó a buscarla por diferentes sectores, preguntando a vecinos y difundiendo su fotografía para solicitar ayuda a la comunidad.


 

Mientras avanzaba la búsqueda, las autoridades establecieron que Natalia había llegado hasta la Terminal de Transporte de Santa Marta, donde abordó una buseta con destino a la Zona Bananera. El conductor, al notar la situación, decidió llevarla ante la Policía para ponerla a salvo y facilitar su ubicación.


 

Al llegar a Guacamayal, la menor manifestó que iba a encontrarse con su supuesto “novio”, pero al pedirle que lo identificara, mostró la imagen de un hombre de origen coreano. La situación generó preocupación entre las autoridades, que posteriormente revisaron el dispositivo móvil de la menor y establecieron que no había conversaciones con otra persona relacionadas con el supuesto encuentro. Los mensajes encontrados correspondían a conversaciones que la propia Natalia se enviaba a sí misma.


 

La menor fue trasladada hasta el corregimiento de Sevilla, donde permaneció tranquila, alimentada y bajo protección mientras se coordinaba el contacto con su familia. El subteniente Jaime Martínez y su patrulla estuvieron al frente de las actuaciones para garantizar que Natalia permaneciera segura y pudiera regresar con su madre.


 

Finalmente, en la noche, Shirley Pérez llegó hasta la comisaría y se dio el esperado reencuentro. Entre lágrimas y un fuerte abrazo, madre e hija volvieron a estar juntas después de varias horas de incertidumbre. Posteriormente se realizaron las verificaciones correspondientes y se formalizó la entrega, con orientación de Giovany Lora.


 

Natalia regresó sana y salva a su hogar, poniendo fin a una búsqueda que mantuvo en angustia a sus familiares y que terminó revelando que el supuesto encuentro con un “novio” coreano no correspondía a una persona con quien la menor estuviera realmente en contacto.