Cuatro mujeres denunciaron ante La FM la existencia de una presunta estructura sistemática de acoso sexual al interior del movimiento Fuerza Ciudadana, señalando directamente a Carlos Caicedo, exgobernador del Magdalena (2020–2023) y hoy candidato a la Presidencia de la República.
Según los testimonios, Caicedo habría utilizado su posición de poder para realizar insinuaciones sexuales, presiones indebidas y ofrecimientos de ascensos laborales a cambio de favores sexuales, especialmente durante eventos políticos y desplazamientos oficiales. Una de las excolaboradoras aseguró que el entonces gobernador le pidió subir a su habitación de hotel para “complacerlo” a cambio de mejorar su situación laboral, propuesta que ella rechazó, lo que —según afirma— derivó en el estancamiento de su carrera.
Las denuncias incluyen relatos crudos y perturbadores, chats con mensajes de connotación sexual, y señalamientos de encubrimiento institucional, donde presuntamente se habría intentado comprar el silencio de las víctimas con ofertas de cargos y aumentos salariales. Otras mujeres denunciaron abusos cometidos por altos alfiles del movimiento, hechos que —pese a ser informados— no habrían generado sanciones internas.
Testimonios que revelan un patrón de abuso de poder
Las mujeres coinciden en describir una modalidad reiterada: acercamientos indebidos desde posiciones jerárquicas, uso de la necesidad laboral como mecanismo de presión y represalias profesionales cuando las propuestas eran rechazadas. Varias denunciantes afirman que, tras negarse a las presuntas exigencias sexuales, fueron marginadas, relegadas a contratos precarios o excluidas de cargos directivos para los que estaban calificadas.
Chats y denuncias penales respaldan los señalamientos
Además de los testimonios, La FM asegura tener en su poder conversaciones privadas, declaraciones juradas y denuncias formales ante la Fiscalía General de la Nación, en las que se evidenciarían comentarios de carácter sexual, insinuaciones explícitas y solicitudes directas de encuentros íntimos bajo la promesa de ascenso político o laboral. Estos elementos reforzarían la tesis de una conducta sostenida en el tiempo durante la administración departamental de Caicedo.
Silencio institucional y temor de las víctimas
Las denunciantes aseguran sentirse atemorizadas y desprotegidas, en una región donde Fuerza Ciudadana mantiene una fuerte influencia política. Algunas afirmaron haber acudido a instancias internas como la Secretaría de la Mujer y oficinas de Talento Humano sin recibir apoyo, y por el contrario, enfrentando intentos de deslegitimación y revictimización. Mientras Caicedo atribuye las denuncias a una estrategia política en su contra, las víctimas reclaman justicia, garantías y avances reales en las investigaciones, para que estos hechos no queden en la impunidad.