Durante las celebraciones del Día de las Velitas, los pasados 7 y 8 de diciembre, en Santa Marta y varios municipios del Magdalena se registraron 10 personas quemadas, una cifra preocupante que enciende las alarmas de las autoridades y la comunidad. Este número supera significativamente los casos de años anteriores, evidenciando un aumento que prende alertas sobre el manejo y venta de pólvora en la región.
La situación ha puesto en evidencia la ausencia de controles efectivos en los barrios, donde el uso indiscriminado de pólvora se intensifica durante estas fechas. En sectores populares y municipios aledaños, la vigilancia fue mínima, lo que permitió que menores y adultos manipularan artefactos peligrosos sin supervisión, generando accidentes que pudieron evitarse.
Líderes comunitarios y expertos en salud pública coinciden en que este incremento es una señal clara de que se deben reforzar las medidas preventivas, campañas educativas y operativos de incautación. El llamado es urgente: mayor presencia institucional, más control y una estrategia contundente para que la festividad no siga dejando víctimas cada año.