En medio de un evento ante la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington D.C., el presidente Gustavo Petro aseguró que una gran mayoría de municipios en Colombia registra cero homicidios en lo que va de 2026, y calificó este hecho como un logro “histórico” en comparación con administraciones anteriores.
“De los 1.100 municipios del país, 750 no han registrado asesinatos en lo que va del año”, afirmó Petro, resaltando que esta baja en homicidios demuestra avances importantes de su política de seguridad y paz, pese a las complejidades del conflicto interno y de la criminalidad organizada.
Según el mandatario, esta dinámica sería resultado de una combinación de estrategias de diálogo, presencia estatal, desescalamiento de conflictos y acciones de prevención ciudadana.
¿Qué muestran otras cifras?
El propio Gobierno Nacional y organismos estatales han divulgado informes que coinciden en que una parte significativa del territorio colombiano ha experimentado disminuciones en homicidioscomparados con períodos anteriores. Por ejemplo, en años recientes estadísticas oficiales resaltaron que casi la mitad del país se movía por debajo de la tasa mundial de homicidios en algunos periodos de 2025, lo que el gobierno interpreta como una señal de progreso en seguridad.
En algunas ciudades como Cúcuta, la reducción de asesinatos ha sido significativa en lo que va del 2026, con porcentajes que superan el 28% respecto al mismo periodo del año anterior.
Paralelamente, balanceos por ciudades y regiones revelan tendencias mixtas: mientras algunas metrópolis han reportado reducciones en homicidios (como Cartagena con cifras históricamente bajas en febrero 2026), otras zonas siguen enfrentando desafíos significativos en violencia criminal y sicariato.
El contraste con el contexto nacional
Aunque el presidente Petro destaca el dato de los municipios sin homicidios como un “hito histórico” frente a gobiernos anteriores, expertos y sectores políticos han señalado que la evaluación de seguridad no debe limitarse solamente al número de homicidios, sino también incluir otros indicadores de violencia, como desplazamientos forzados, extorsión, secuestros y presencia de grupos armados ilegales en territorios rurales.
De hecho, en enero de 2026 más de 21.000 personas fueron desplazadas o quedaron confinadas en sus territorios por violencia, según reportes de la Defensoría del Pueblo, una señal de que la violencia generalizada persiste más allá de los homicidios en determinados municipios.
¿Qué significa esta cifra?
Expertos señalan que si bien la ausencia de homicidios en tantos municipios es un dato relevante, el contexto general de violencia en Colombia sigue marcado por diversidad de fenómenos, desde disputas entre grupos armados ilegales hasta delitos comunes que no siempre se ven reflejados únicamente en los homicidios.
Petro defendió su enfoque ante la OEA, calificándolo de innovador y más integral, al tiempo que invitó a observar no solo cifras de muertes, sino también las estrategias de prevención y construcción de paz que su gobierno promueve en territorios históricamente afectados por violencia y conflicto armado.