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Del alumbrado público a la política: el Turco Hilsaca mueve sus fichas en el Magdalena

Del alumbrado público a la política: el Turco Hilsaca mueve sus fichas en el Magdalena

Alfonso “el Turco” Hilsaca Eljadue vuelve a aparecer en el escenario político y empresarial del Magdalena. El empresario cartagenero, conocido por su participación en negocios relacionados con el alumbrado público y por sus conexiones con sectores políticos, estaría ganando espacio alrededor del Palacio Tayrona, en momentos en que comienza a configurarse el tablero electoral de cara a 2027.


 

El nombre de Hilsaca no es nuevo en los negocios de alumbrado público. En 2016, durante la administración de Nayib Bukele en San Salvador, participó, junto con su hijo Gabriel Hilsaca, en un consorcio que obtuvo un contrato de largo plazo para la operación y modernización del alumbrado público de la capital salvadoreña. La operación, que superó los 24 millones de dólares, puso nuevamente en el radar internacional al empresario, quien fue presentado por medios salvadoreños como uno de los grandes jugadores del sector.


 

Ahora, su nombre vuelve a tomar fuerza en el Magdalena, esta vez alrededor de la gobernadora Margarita Guerra. Fuentes consultadas señalan que entre ambos existiría una relación cercana, que trascendería lo estrictamente político. Como muestra de esa cercanía, se menciona la presencia de Guerra en Cartagena durante un evento realizado en junio, donde habría compartido durante varios días con un grupo de personas vinculadas al empresario.


 

Pero el verdadero interés estaría en los negocios. De acuerdo con las versiones conocidas por este medio, representantes de AGM Desarrollo SAS, empresa relacionada con Hilsaca, habrían llegado hasta el despacho de la Gobernación del Magdalena para presentar una propuesta relacionada con la operación del alumbrado público del departamento.


 

La fórmula que estaría sobre la mesa contempla un modelo de contratación de largo plazo, con una vigencia de hasta 20 años. Para hacerlo posible, se analizarían alternativas jurídicas y empresariales, entre ellas la creación de una compañía departamental con participación de los municipios, tomando como referencia experiencias como ESEPGUA en La Guajira, o una eventual modificación de la estructura de Aguas del Magdalena para incorporar dentro de su objeto la prestación y operación del alumbrado público.


 

De concretarse, la propuesta convertiría el alumbrado público en algo más que un negocio de infraestructura: sería una operación de largo aliento con implicaciones económicas y políticas para el departamento. Precisamente por eso, el eventual papel de Hilsaca despierta interés en los sectores que comienzan a moverse pensando en las elecciones de 2027.


 

Y es allí donde aparece la otra cara de esta historia. Margarita Guerra tendría entre sus planes construir una candidatura propia para el próximo debate electoral, lo que requeriría estructura política, respaldo territorial y músculo financiero. En ese escenario, Hilsaca podría convertirse en una pieza de considerable peso dentro de una eventual alianza.


 

El empresario no llegaría solo. En el entorno político que comienza a rodear al Palacio Tayrona también aparecen nombres como el del exsenador y neurocirujano Dieb Maloof y los excongresistas Eduardo Pulgar y Rodrigo Roncallo, dirigentes con influencia política y electoral en distintos sectores del Magdalena.


 

Así, mientras públicamente el debate gira alrededor de obras, servicios públicos y administración departamental, por debajo comienza a configurarse otra discusión: ¿quiénes serán los verdaderos jugadores que financiarán, respaldarán y moverán las fichas de las elecciones de 2027?


 

Y en ese nuevo tablero, el nombre de Alfonso “el Turco” Hilsaca parece haber vuelto a ocupar un lugar que difícilmente pasará inadvertido.