A través de un comunicado,las organizaciones sindicales SINTRAEMSDES, SINTRASEPD y SINTRASERPUCOL manifestaron su rechazo categórico a las recientes decisiones adoptadas por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, al considerar que han sumido a la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta, ESSMAR E.S.P., en una profunda inestabilidad administrativa e institucional .
Según los sindicatos, las actuaciones de la Superservicios, hoy en cabeza de Elmer Felipe Durán Carrón, evidencian una desconexión con la naturaleza de los servicios públicos y un desconocimiento de la política nacional del agua promovida por el Gobierno Nacional. Advirtieron que la intervención realizada ha sido “improvisada e irresponsable”, poniendo en riesgo la sostenibilidad de la empresa y los proyectos estratégicos que benefician a la ciudad .
Uno de los hechos que más preocupación genera entre los trabajadores es que, a las puertas del inicio de la Ley de Garantías, ESSMAR haya sufrido dos cambios abruptos de administración en menos de 24 horas, dejando a la entidad prácticamente sin dirección clara y sin una hoja de ruta técnica ni estructurada .
Las organizaciones sindicales también denunciaron que estas decisiones no obedecerían a criterios técnicos ni transparentes, sino a una presunta lucha de poderes e intereses, lo que podría debilitar la institucionalidad de la empresa y afectar la prestación de los servicios públicos esenciales para los samarios .
Otro de los puntos críticos señalados es la exclusión de los trabajadores y de las organizaciones sindicales durante la reciente visita del Superintendente a Santa Marta. A pesar del despliegue institucional, aseguran que no fueron convocados ni escuchados, situación que califican como irrespetuosa y antidemocrática .
Ante este panorama, los sindicatos hicieron un llamado urgente al presidente Gustavo Petro Urrego para que intervenga de manera inmediata frente a la crisis administrativa que atraviesa ESSMAR, antes de que el daño institucional sea irreversible .
Finalmente, reiteraron su defensa de ESSMAR como patrimonio público de los samarios y enfatizaron que la empresa “no se liquida ni se vende, se protege y se defiende”, exigiendo respeto, diálogo directo y construcción conjunta para garantizar su estabilidad y el bienestar de quienes hacen parte de ella.