Una jornada de grabación de la reconocida producción Sin senos sí hay paraíso terminó en tragedia tras un violento ataque ocurrido en el Parque Nacional Enrique Olaya Herrera. El hecho dejó tres personas muertas, un herido y generó pánico entre el equipo técnico y artístico.
Una escena que debía ser parte de la ficción se convirtió en una pesadilla real. En medio de las grabaciones de la cuarta temporada de Sin senos sí hay paraíso, un ataque con arma blanca irrumpió de forma inesperada, desatando caos entre actores, técnicos y personal de producción que se encontraban trabajando en el lugar.
De acuerdo con testimonios preliminares del equipo, el hecho se habría originado cuando dos presuntos delincuentes intentaron robar un camión que transportaba equipos técnicos. La situación escaló rápidamente cuando miembros de la producción intentaron intervenir, lo que derivó en una violenta confrontación.
Sin embargo, la versión oficial de las autoridades, encabezadas por el brigadier general Giovanni Cristancho, difiere de estos relatos. Según indicó, el ataque habría sido perpetrado por un solo agresor, quien actuó de manera repentina y, al parecer, presentaría problemas psiquiátricos. Esta hipótesis es ahora materia de investigación por parte de la Fiscalía.
El enfrentamiento dejó un saldo trágico de tres personas muertas incluido el atacante y una más gravemente herida. El pánico se apoderó del set, obligando a suspender de inmediato la jornada de grabación mientras se atendía la emergencia y se acordonaba la zona.
Las autoridades avanzan en las indagaciones para esclarecer lo ocurrido, determinar responsabilidades y establecer si hubo fallas en los protocolos de seguridad o un posible exceso en la reacción de quienes intentaron defenderse. El caso ha generado conmoción en el mundo del entretenimiento y reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en producciones audiovisuales en espacios públicos.