La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, lanzó una grave denuncia pública al revelar que ha sido objeto de amenazas, presiones y una campaña permanente de ataques por las decisiones que ha tomado al frente de la administración departamental.
A través de un contundente comunicado difundido en sus redes sociales, la mandataria aseguró que durante meses optó por guardar silencio para evitar confrontaciones, pero afirmó que la magnitud de los hechos la obligó a romper el silencio.
“Hay momentos en la vida en los que el silencio deja de ser una muestra de prudencia y se convierte en una carga demasiado pesada para el alma”, expresó Guerra al explicar las razones que la llevaron a hacer pública su situación.
La gobernadora sostuvo que ha soportado amenazas, presiones, descalificaciones, insultos, humillaciones y una constante exposición pública, acciones que, según afirmó, no solo buscan afectar su gestión, sino también intimidarla a nivel personal.
Además, advirtió que las consecuencias de esta situación han trascendido el ámbito político y hoy alcanzan a su entorno más cercano.
“También tengo una familia. Personas que amo profundamente y cuya seguridad es una prioridad irrenunciable para mí”, manifestó.
Las declaraciones de la mandataria encienden las alarmas sobre las condiciones en las que está ejerciendo el cargo y abren interrogantes sobre quiénes estarían detrás de las presuntas amenazas y presiones denunciadas. Hasta el momento, la gobernadora no ha revelado públicamente la identidad de las personas o sectores que, según sus afirmaciones, estarían ejerciendo esas acciones en su contra.
El pronunciamiento ha generado preocupación en distintos sectores, que esperan que las autoridades competentes investiguen las denuncias y adopten las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la gobernadora y el libre ejercicio de sus funciones como máxima autoridad del departamento.