
La Fiscalía habría puesto la lupa sobre varias viviendas del barrio Once de Noviembre, en Santa Marta, que presuntamente estarían siendo utilizadas por integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas como ‘Los Pachenca’, para coordinar actividades criminales relacionadas con secuestros, extorsiones, homicidios y tráfico local de estupefacientes.
La grave denuncia quedó al descubierto tras una acción conjunta liderada por la Fiscalía General de la Nación, el CTI, el Gaula Militar y unidades de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, que realizaron cinco diligencias de registro y allanamiento en distintos inmuebles del sector. Según la información oficial, los procedimientos buscaban golpear el componente logístico y armado de la organización criminal y evidenciar el uso de estas propiedades como centros de operación para la comisión de delitos que vienen afectando la seguridad de Santa Marta.
Durante los allanamientos, los investigadores encontraron un sofisticado sistema de vigilancia instalado por la estructura ilegal para monitorear los movimientos de las autoridades.
El circuito estaba conformado por cámaras de seguridad, drones y otros dispositivos electrónicos que, de acuerdo con las investigaciones, servían para alertar sobre la presencia de la Fuerza Pública y facilitar la movilidad de los integrantes de la organización.
Las autoridades también incautaron cuatro fusiles, un rifle, un arma traumática, cuatro miras telescópicas, documentos y libretas con información considerada de alto valor para el avance de las investigaciones.
El material quedó a disposición de un fiscal Gaula de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, quien obtuvo la legalización de los procedimientos y de los elementos hallados ante un juez de control de garantías.
El hallazgo refuerza las preocupaciones sobre la capacidad operativa que mantienen las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en algunos sectores de Santa Marta.
Para los organismos de seguridad, el descubrimiento de armamento de largo alcance, sistemas de vigilancia clandestinos y documentación interna demuestra que la estructura criminal conserva redes de apoyo y espacios desde donde presuntamente coordina acciones violentas, pese a las operaciones adelantadas por las autoridades para contener su expansión.
La operación representa uno de los golpes más importantes propinados recientemente a la estructura armada de ‘Los Pachenca’ en la capital del Magdalena. Sin embargo, también deja una pregunta inquietante para las autoridades locales: ¿cuánto tiempo llevaban funcionando estos inmuebles como presuntos centros de coordinación criminal sin que fueran detectados?