En medio de la controversia generada tras un informe de un medio de comunicación nacional sobre el convenio entre la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y la empresa Activos por Colombia, el gerente de esta última, Abraham Katime, salió al paso de los cuestionamientos y defendió el modelo de comercialización de bienes incautados al narcotráfico.
Katime lanzó una frase que rápidamente comenzó a circular en sectores políticos y redes sociales: “Les ayudo con un titular: los bienes de la mafia, unos a la reforma agraria, otros a subasta pública”.
El directivo aseguró que el objetivo del Gobierno es acabar con décadas de acumulación de bienes improductivos administrados por la SAE. Según explicó, la estrategia busca monetizar esos activos y convertirlos en herramientas de impacto económico y social para el país.
“Es a eso a lo que le temen”, afirmó Katime, al señalar que la intención es reducir a cero el histórico inventario de bienes congelados durante años.
Desde la SAE también rechazaron las insinuaciones de posibles irregularidades y aclararon que Activos por Colombia no funciona como un contratista externo tradicional, sino como una herramienta societaria vinculada al esquema institucional del Estado. De acuerdo con cifras oficiales, los procesos de comercialización y subasta ya superarían los 100 mil millones de pesos.
La entidad agregó que los recursos obtenidos benefician actualmente a más de 40 organismos públicos, entre ellos la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional, la Unidad para las Víctimas, la Agencia Nacional de Tierras y la Jurisdicción Especial para la Paz.
Posteriormente, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, salió en defensa de la gestión de la SAE y cuestionó los señalamientos surgidos alrededor del convenio con Activos por Colombia.
El mandatario aseguró que el debate de fondo no es político, sino la transformación del modelo histórico de administración de bienes incautados a estructuras criminales.
“Lo que incomoda a algunos no es el apoyo político en sí, sino que la SAE deje de ser una bodega eterna de bienes incautados y empiece a transformarlos en recursos productivos para el país”, manifestó Petro.
La controversia también ha girado alrededor de la cercanía política de Abraham Katime con el dirigente del Pacto Histórico, Iván Cepeda. Sin embargo, desde el Gobierno sostienen que el verdadero debate debe centrarse en el aprovechamiento social y económico de los bienes decomisados a la mafia, los cuales — durante años permanecieron improductivos o terminaron favoreciendo intereses particulares.