El violento atentado perpetrado contra Raúl Montes en Barranquilla ya es considerado por investigadores y autoridades como un hecho sin precedentes en la ciudad. Según versiones conocidas tras el ataque, nunca antes se había registrado una acción armada de esta magnitud en la capital del Atlántico, ejecutada con fusiles de largo alcance y armas mini Uzi en pleno intercambio de disparos.
La gravedad del atentado quedó evidenciada en el poder de fuego utilizado por los atacantes, quienes interceptaron el esquema de seguridad de Montes en una ofensiva que terminó dejando sin vida a uno de sus escoltas y otros tres hombres gravemente heridos.
De acuerdo con las versiones preliminares conocidas por las autoridades, el ataque se produjo en medio de un fuerte enfrentamiento armado que sembró pánico en la zona y obligó a una rápida reacción de los organismos de seguridad.
La Policía habría catalogado el caso como uno de los atentados más delicados y violentos registrados recientemente en Barranquilla, no solo por el tipo de armamento utilizado, sino por el nivel de organización y capacidad operativa demostrada por los sicarios.
Las posibles causas
Detrás del atentado comienza ahora a emerger una compleja trama relacionada con millonarios bienes ocultos, lavado de activos, financiación política y presuntos nexos criminales que durante años habrían operado alrededor de la estructura de Enilce López, alias ‘La Gata’.
Raúl Montes, considerado un hombre cercano y de confianza de la poderosa empresaria del chance, habría comenzado a revelar información sensible relacionada con propiedades, movimientos financieros, testaferros y operaciones ilegales que hoy generan enorme preocupación dentro de sectores políticos y judiciales del Caribe colombiano.
Inmuebles con plata criminal que no están en la lupa de la Sae
Uno de los puntos más delicados tiene relación con 79 inmuebles que no habrían sido incluidos dentro del inventario oficial realizado por la SAE, bienes avaluados en más de 500 millones de dólares y ubicados estratégicamente en Santa Marta, Barranquilla, Sincelejo y Montería.
Según las denuncias expuestas, gran parte de estas propiedades habrían sido adquiridas mediante empresas fachada, terceros, familiares y maniobras financieras utilizadas para ocultar el verdadero origen del dinero.
Dentro de las revelaciones aparece mencionado el hijo de ‘La Gata’, conocido como “el Gatico”, quien presuntamente habría continuado manejando parte de la estructura económica y empresarial luego de las investigaciones judiciales contra su madre.
Las investigaciones señalan que varias propiedades, negocios y sociedades comerciales continuarían funcionando bajo otras razones sociales o nombres de terceros, mientras seguirían generando millonarios ingresos pese a las investigaciones que rodean al clan familiar.
Otro de los capítulos más graves tiene relación con la presunta financiación de campañas políticas en la Costa Caribe. Según lo revelado por el investigador, la estructura habría entregado enormes sumas de dinero en efectivo para respaldar campañas y garantizar poder político en distintos departamentos.
Incluso, dentro de los testimonios conocidos, se habla de entregas superiores a los 10.000 millones de pesos que habrían sido utilizados presuntamente para apoyar campañas políticas y fortalecer alianzas regionales.
Senador correa en el ojo del huracán
En medio de estas revelaciones aparece mencionado el senador Antonio Correa, cuyo nombre surge —según la investigación— por presuntas cercanías políticas y relaciones alrededor de estructuras de apoyo electoral vinculadas al entramado financiero investigado.
Aunque hasta el momento no existe una condena judicial en su contra relacionada con estos hechos, el nombre del congresista habría sido mencionado dentro de testimonios y líneas investigativas relacionadas con presuntos apoyos políticos y financieros provenientes de sectores vinculados al clan.
Las revelaciones también involucran al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien es mencionado dentro de la investigación por supuestas coordinaciones y relaciones con estructuras económicas y criminales que operaban en la región Caribe.
Según lo expuesto por Sandro Leotti, la red habría utilizado inversiones inmobiliarias, empresas de papel, negocios comerciales, adquisición de tierras y movimientos de efectivo para legalizar dineros provenientes de actividades ilícitas.
Parte del dinero, según las denuncias, habría circulado mediante negocios aparentemente legales relacionados con apuestas, construcción, comercio y contratos regionales, permitiendo mover grandes cantidades de efectivo sin despertar sospechas inmediatas.
Las investigaciones también advierten que muchos de los bienes señalados continuarían fuera del control del Estado debido a maniobras jurídicas, traspasos a terceros y estructuras empresariales utilizadas para dificultar la identificación de los verdaderos propietarios.
Por ello, las recientes revelaciones han generado presión para que la SAE y las autoridades judiciales amplíen las investigaciones y logren rastrear la totalidad de los activos que presuntamente permanecen ocultos.
El atentado contra Raúl Montes ocurre justamente después de que comenzaran a circular públicamente estas explosivas versiones, situación que hoy mantiene bajo máxima alerta a organismos de inteligencia, investigadores judiciales y sectores políticos del Caribe colombiano.