Estados Unidos aumentó del 10 % al 12,5 % el arancel adicional que deberán pagar numerosas exportaciones colombianas, una medida que entró en vigor este 24 de julio y que podría afectar la competitividad de varios sectores del país en el mercado estadounidense.
La decisión fue adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), tras concluir que Colombia no ha implementado de manera efectiva mecanismos para impedir el ingreso de mercancías producidas con trabajo forzoso desde terceros países. Sin embargo, la autoridad aclaró que la medida no significa que las exportaciones colombianas sean elaboradas mediante trabajo forzoso, sino que está relacionada con los controles sobre las importaciones que realiza el país.
El nuevo recargo reemplaza el arancel temporal del 10 % que estaba vigente desde febrero de 2026, por lo que el incremento es de 2,5 puntos porcentuales y no se acumula con el gravamen anterior. No obstante, sí se suma al arancel ordinario que corresponda a cada producto.
La medida no afecta a todas las exportaciones colombianas. Quedaron excluidos productos estratégicos como café, banano, plátano, aguacate, piña, mango, petróleo, carbón, oro, cacao, medicamentos y algunos productos energéticos. En cambio, sectores como flores, confecciones, manufacturas plásticas, productos agroindustriales y otros bienes industriales sí podrían verse impactados, dependiendo de su clasificación arancelaria.
Estados Unidos también estableció una excepción para las mercancías que ya se encontraban en tránsito antes de la entrada en vigor de la medida, siempre que ingresen para consumo antes del 28 de julio de 2026.
Con este incremento, Colombia queda en una posición menos favorable frente a países como Argentina, Canadá, Ecuador, México e India, que mantuvieron un arancel adicional del 10 %, lo que podría reducir la competitividad de algunas exportaciones colombianas en el mercado estadounidense.