Lo que comenzó como un viaje lleno de ilusión, promesas y amor, terminó marcado por el dolor y la despedida. Meling Lucía Herrera, de 31 años, y su esposo salieron desde Barranquilla rumbo a Santa Marta con un solo propósito: celebrar nueve años de matrimonio y reafirmar la unión que habían construido durante casi una década.
La pareja se movilizaba en motocicleta, compartiendo el camino y la esperanza de un fin de semana especial. Sin embargo, en la vía que comunica a Puebloviejo con el peaje de Ciénaga, el viaje se convirtió en tragedia tras un grave accidente de tránsito que cambió sus vidas para siempre.
⸻
Un accidente que apagó una vida y dejó un amor eterno
De acuerdo con versiones preliminares, un residuo metálico se incrustó en la llanta trasera de la motocicleta, provocando la explosión del neumático cuando se desplazaban a alta velocidad. El conductor perdió el control del vehículo y ambos ocupantes fueron expulsados violentamente sobre el asfalto.
Meling Lucía sufrió un fuerte golpe en la cabeza. Aunque portaba casco, este no estaba correctamente abrochado, lo que le ocasionó una herida abierta con abundante sangrado. Su esposo, quien resultó con fractura en uno de sus brazos, logró auxiliarla y trasladarla a un costado de la vía mientras esperaban la llegada de los organismos de emergencia.
⸻
Denuncias por presuntas fallas en la atención de emergencia
Según el testimonio del esposo de la víctima, la atención prehospitalaria presentó serias irregularidades. Aseguró que la ambulancia tardó en llegar y que, una vez en el lugar, el personal de emergencias no habría realizado procedimientos básicos y vitales, como el control de la hemorragia craneal pese a la gravedad de la herida.
Asimismo, denunció que el equipo para medir los signos vitales estaba dañado y que durante el traslado hacia un centro asistencial en Ciénaga no se aplicaron maniobras de reanimación ni se brindó una atención médica adecuada. En medio del dolor, pidió que el caso no quede en la impunidad y exigió a las autoridades una investigación exhaustiva, para que esta historia de amor, que pasó de la felicidad al luto, no se repita en las carreteras del país.