El escándalo por las presuntas irregularidades en la contratación relacionada con el mantenimiento de maquinaria amarilla del municipio de Pijiño del Carmen, Magdalena, tomó un nuevo rumbo luego de las denuncias reveladas de manera exclusiva por Informativo El Morro. En medio de los cuestionamientos de la comunidad, el concejal Salomón Gutiérrez protagonizó un nuevo episodio de rechazo durante una sesión en la que se esperaba conocer explicaciones sobre el controvertido contrato.
Gutiérrez cuestionó que el contratista haya aparecido hasta ahora para entregar explicaciones sobre una contratación que se encuentra en el centro de las críticas ciudadanas. Según manifestó, las explicaciones fueron programadas dentro del recinto del Concejo y al contratista se le habría otorgado apenas alrededor de 10 minutos para referirse al contrato.
Para el concejal, el procedimiento resulta insuficiente frente a la magnitud de los cuestionamientos que existen en el municipio. “¿Por qué esperó hasta este momento para dar explicaciones?”, cuestionó Gutiérrez, al tiempo que sostuvo que las respuestas no deben entregarse únicamente a los concejales, sino principalmente a una comunidad que reclama claridad frente a lo ocurrido.
El cabildante aseguró además que decidió retirarse de la sesión porque, a su juicio, no se brindaron las explicaciones necesarias para esclarecer los cuestionamientos alrededor del contrato. Recalcó que, como concejal, no participó en la celebración ni autorización de dicha contratación y que corresponde a la administración municipal explicar públicamente las decisiones adoptadas.
“Lo que hicieron, lo hicieron porque prácticamente tienen a la comunidad encima”, señaló Gutiérrez, quien insistió en que los presuntos hechos de corrupción denunciados deben ser aclarados de cara a la ciudadanía y no únicamente en espacios institucionales cerrados.
El concejal también puso sobre la mesa otra situación que genera indignación entre los habitantes de Pijiño del Carmen: mientras la Alcaldía y la Gobernación del Magdalena discuten quién debe asumir una inversión cercana a los 50 millones de pesos para realizar arreglos en el megacolegio del municipio, los estudiantes continúan esperando soluciones.
Gutiérrez cuestionó que existan recursos para determinadas contrataciones y otras prioridades, mientras persisten necesidades básicas en infraestructura educativa. A su juicio, los cuestionamientos sobre la contratación de maquinaria amarilla terminan agravando la percepción de abandono que, según afirma, tiene la comunidad frente a problemas urgentes del municipio.
Las denuncias reveladas por Informativo El Morro han puesto bajo la lupa dos contratos relacionados con el mantenimiento de maquinaria amarilla, adjudicados al mismo contratista y cuyo valor conjunto supera los $366 millones. Las presuntas irregularidades deberán ser esclarecidas por las autoridades competentes y por la propia administración municipal, mientras crece la presión ciudadana para conocer qué ocurrió con los recursos públicos.
Por ahora, el debate continúa abierto y la comunidad de Pijiño del Carmen exige respuestas concretas sobre la contratación, sus costos, los trabajos ejecutados y la destinación de los recursos públicos.